Cómo enseñar a tu cachorro a no morder
No más mordidas.
La llegada de tu cachorro a casa, además de mucha alegría, también puede traernos ciertos desafíos que no teníamos contemplados, como cuando comenzamos a encontrar nuestras zapatillas favoritas y cojines mordidos.
Pero esto no quiere decir que debas despedirte de tus cosas o esconderlas, sino que debemos entender el por qué está mordiendo todo lo que encuentra y comenzar un proceso de educación y entrenamiento. De esta manera disfrutaremos tanto del cachorro como de nuestras cosas.

¿Por qué mordisquean los cachorros?
Mordisquear es una conducta natural para los perros y la mayoría de los cachorros lo hacen aún más cuando les están saliendo los dientes porque les molestan.
Esta conducta también puede estar motivada por una conducta exploratoria, la cual es parte del aprendizaje normal hasta más menos los 12 meses de edad. Nuestros cachorros “conocen” a través del olfato, mordiendo, cavando, etc.
Otras causas pueden ser el aburrimiento, que no ha gastado suficiente energía física y/o mental ya que hay perritos más energéticos que otros, la ansiedad y/o frustración e incluso en ciertos casos solo para llamar tu atención.
Es crucial saber cuál es la causa por la que tu cachorro mordisquea para saber cómo manejar esta conducta.
¿Qué hacer si muerde en exceso todo lo que encuentra a su paso?
Hay que tener en cuenta que, si tu cachorro está mordiendo en exceso, también puede ser por aburrimiento o estrés y, en ese caso, puede que necesite más juegos, ejercicio y/o actividad física para consumir parte de la energía que le sobra. Asegúrate de estimularlo física y mentalmente y evita períodos largos de aburrimiento. Este es un buen momento para tener sesiones de adiestramiento; lo ayudará a calmarse y a generar un vínculo más fuerte contigo.
Si encuentras a tu cachorro mordisqueando un objeto que no debe, detenlo con un “No” enérgico y firme o haciendo un ruido fuerte, pero nunca le pegues ni le llames por su nombre. Su nombre debe asociarlo siempre con algo positivo de modo que, cuando lo llames, vaya hacia ti. Cuando reaccione y deje de morder lo que no debe, dale su juguete favorito y cuando empiece a mordisquearlo prémiale con una golosina que le guste y/o haciéndole algún cariño. De esta manera le ayudarás a redirigir su necesidad de morder hacia los objetos que sí tiene permitidos.
Pero si encuentras tu zapatilla mordisqueada 1 hora después de que tu cachorro lo haya hecho no intentes castigarlo, ya que no será capaz de asociar el castigo con el hecho de haberla mordido. A veces puede parecer que cuando lo regañas y agitas la zapatilla delante de su hocico pone cara de "culpable", pero en realidad lo único que hace es adoptar una conducta sumisa ante un dueño que le grita, pero no sabe por qué.

¿Qué puedes darle para mordisquear?
En la mayoría de las ocasiones, la costumbre de mordisquear se puede controlar haciendo un cambio hacia objetos que tú le permitas morder como son los juguetes, pero hay que elegirlos bien. No utilices nunca nada que se parezca a algo que no quieres que muerda. Si le ofreces zapatos o ropa vieja como juguetes, no será capaz de entender la diferencia entre éstos y los que no debe morder.
Como a tu cachorro le están saliendo los dientes, una excelente idea es congelar un juguete rellenable o hacer golosinas heladas en moldes para hielos. Esto no sólo le entregará un juguete apropiado con el que desquitarse, sino que también le calmará la molestia de sus encías.
También puedes encontrar varios juguetes especializados para cachorros que consideran su necesidad, intensidad de su mordida y dolores de encías.

¿Qué hacer cuando tu cachorro te muerde a ti?
Si estás jugando con tu cachorro y el comienza a morderte, aunque sea despacio, di un “NO” enérgico, firme y directo y al instante deja de jugar con él y desaparece de su alcance entre 1 y 2 minutos. Al volver, vuelve a jugar con tu cachorro sin remordimientos ni rencores. Repite tantas veces sea necesario hasta que entienda que si muerde se acaba la diversión.
Es sumamente importante corregir esta conducta porque, si bien ahora es pequeño y puede que no te moleste tanto que te muerda, cuando sea adulto este juego ya no será tan divertido y, a esas alturas, será aún más difícil de cambiar.
Por último, siempre debes estar calmado y relajado en la relación con tu cachorro, ellos aprenden por observación. Si la situación se te va de las manos y necesitas datos y asesoría de etólogos y adiestradores, no dudes en contactarnos
Esperamos que estos consejos te hayan resultado útiles y que compartas este artículo con algún amigo al que le pueda interesar esta información.
Desde Best for Pets, te ayudamos en el cuidado de tu mascota a lo largo de su vida.
Este artículo es meramente informativo, Best for Pets no tiene la facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de malestar.
FUENTES CONSULTADAS
Paramio, A. 2010. Psicología del aprendizaje y adiestramiento del perro. 2da edición. Ediciones Díaz de Santos Hernández, P. (2012). Manual de etología clínica. Servet. Grupo Asís Biomedia. Zaragoza. Landsberg, G. M., Shaw, J., and Donaldson, J. (2008). Handling behavior problems in the practice setting. Veterinary Clinics of North America: Small Animal Practice.
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